Que bonito es expresarse.

Que bonito, te pongo, mi'ja, escribirte a ti misma palabras que en realidad le escribes a un público que ni tienes. Porque cualquier tontería que pongas sabes que la deletreas sabiendo que algún día alguien como usted, o tal vez alguien precisamente contraria a usted, le leerá y coincidirá con cosas que pensaba. Eso en el mejor de los casos, mi'ja.

lunes, 5 de octubre de 2015

La Armonía de las Narices

A veces me da tristeza el tipito. Está bonito, la nariz está preciosa y la sonrisa es inocente: arruga las mejillas y pone los ojos chinos como bebé empatico con el adulto que se ríe exageradamente. Los lentes le enmarcan los ojos de mushasho y... Si, pues retomo la nariz porque esas cavidades hablan mucho de la estética en mi mundo y mis normas. La nariz es crucial.
Su porte de chico de mi edad salta a la vista con sólo establecer el contacto, expresión e interés. Y aunque me llamó la atención su disposición a hablar normal sin muletillas y con un intento bueno de temas de conversación, nada me dio mejor impresión que la nariz tan bien esculpida. Okey, baby , te acepto tu persona y me dispongo a conocerte solo porque me gusta tu nariz y no te considero asqueroso.
No, no, no, no, no es cuestión discriminatoria ni tampoco excluyente, pero a mi consideración encuentro a las personas con nariz bonita como seres capaces de lograr mucho debido a su perfección. Perfección porque agregan porte y cuidado a lo más destacado de una persona: el rostro ¿Qué es lo más significativo de una persona para saber que es una persona? Según el Máster Fili esto cae en el rostro, mediante el rostro nos conocemos como humanos y aprendemos a conocer al otro mundo que camina en dos patas y necesita de oxígeno para vivir ¿El oxígeno por dónde? Por la nariz, por donde más.

viernes, 11 de septiembre de 2015

Bienvenida

Bienvenida 

11 de Agosto de 2015 y estaba muy nerviosa porque estaba por conocer a taaaaaaaanta gente nueva, a toooooodo un sistema nuevo y a quién-sabe.cuanto-cosa-más que valiera la pena como para crear un blog. No preciso parecer una Ana Frank ensimismada en sus sentimientos ni tampoco una cría crítica del saber humano en una fase de su vida bastante peculiar. 
Cualquiera que tenga más de veinte años comprenderá, pues, que me encuentro en la crema de la juventud y que esta etapa no se repite y que BLA después de BLA y mucho BLA.
Me explayo porque quiero  porque resulta interesante escribir al vacío, lanzar la red de un sistema de pesca que nunca entendí ni practiqué, pero aún así, decidida a relatar esto a quien sea el gustoso de escucharme. Fue justo hace un mes cuando comenzó todo. Bienvenidos, digo, a quién quiera.

Pero sobre todo, bienvenida a mi.